El personal del SAR abordando el mismo C-130 que nos trajera días atrás por el porton trasero
   

La ciudad de Santa Fe, está emplazada en la confluencia de los ríos Salado y Paraná.
Situada en el centro este de la República Argentina, la provincia de Santa Fe es, tanto por su población como por sus recursos naturales, una de los estados provinciales más importantes del país. Su extenso territorio podría contener varios países europeos (los Países Bajos más Suiza y Albania); es más grande que estados como Grecia, Hungría o Dinamarca; equivale a una mitad de Italia y abarca una porción seis veces y media mayor al territorio del Estado de Israel.
El río Paraná, uno de los más extensos (3780 km) y caudalosos del mundo (16.000 m³ por segundo a la altura de la ciudad capital provincial) marca el límite este a lo largo de 800 km de extensión, en la margen opuesta se ubican las provincias de Corrientes y Entre Ríos. Asimismo, Santa Fe limita, al norte con el Chaco; al oeste con Santiago del Estero y Córdoba, y al sur con Buenos Aires. Predominan los climas cálidos, con temperaturas anuales cuyo promedio es de 21 ºC y precipitaciones entre 800 y 1.100 mm anuales.
En abril de 2003, intensas lluvias causaron una creciente extraordinaria del río Salado. La imprevisión oficial, las obras inconclusas, la desidia y la inoperancia de los organismos competentes, hicieron que un tercio de la superficie de la ciudad quede bajo las aguas.

 
 
     
 

EL RIO SALADO LO INVADE TODO.

• Con una altura de 5,86 metros a las 14 el curso de agua crecía a un promedio de casi dos centímetros por hora, y el panorama en los barrios del oeste santafesino empieza a ser desolador.
• En Barrio Cabal, el agua irrumpía en las viviendas en plena madrugada, y los vecinos observaron cómo el líquido cubría todo a su paso. Similar es la situación en La Tablada y San Agustín.
• La Municipalidad declaraba a la ciudad en emergencia hídrica.
• Se cortaba la Circunvalación Oeste con el agua sobrepasando ambas calzadas, y seguía ingresando con fuerza desde el oeste.
• En la Avénida Blas Parera, a la altura de la calle Gorostiaga, móviles policiales impedían el paso vehícular. Más allá, hacia el oeste, el asfalto no se visualizaba y había sido ganado por el agua.
• El administrador de Vialidad Provincial José D´Ambrossio aseguraba que el terraplén oeste "se está comportando bien, aunque el agua ingresa por una brecha que no pertenece a la defensa".
• Por su parte, Juan José Maspons, secretario de Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad, explicaba que el agua cae al reservorio uno y allí hay bombas que están funcionando para devolverla al río, "pero el caudal de ingreso es mucho mayor que el de salida".
• Se anegaba la planta transmisora de Canal 13 Santa Fe de la Vera Cruz. Esta circunstancia obligó a la emisora a salir del aire. Cesaba así sus transmisiones por primera vez desde su fundación, en 1966.
• La transmisión en AM de la emisora LT9 también se veía afectada, ya que el agua anegaba la planta ubicada en Recreo, a poca distancia de la de Canal 13.
• La Empresa Provincial de la Energía cortaba el suministro eléctrico en los barrios anegados, por medidas de seguridad.

Martes 29/04/2003

Temprano por la mañana, el intendente Marcelo Alvarez hacía declaraciones por LT10: "Yo no diría en este momento que hay que hacer una evacuación masiva". Calificaba como salvables y seguras, zonas que en pocos horas estarían totalmente cubiertas por las aguas.
Las imágenes del éxodo se multiplicaban por toda la ciudad. Miles de santafesinos huían de sus hogares. Todos tenían que cargar sus cosas, y huir como pudiesen del río que se lo llevaba todo. Desde el perro hasta los colchones, y en el medio la gente. En camioneta, en carro, en canoa o con los bultos sobre sus cabezas.
• La gran mayoría, sólo alcanzaba a huir, en una carrera por salvar lo único que les quedaba: sus vidas. Lo demás lo dejaban en el barrio, que se convertía en río.
• Al mediodía, el agua amenazaba al Hospital de Niños ubicado en el acceso al barrio Santa Rosa de Lima. Las autoridades provinciales, incluido el gobernador Reutemann intentaban tardíamente defenderlo del avance de las aguas. Pero los esfuerzos de cientos de voluntarios convocados por los medios no alcanzó: el hospital se inundó. En medio de una caótica retirada de Reuteman, con insultos incluidos, debieron ser evacuados los 120 chicos que allí estaba internados.
• La autopista Santa Fe - Rosario era cerrada preventivamente a dos kilómetros de Santa Fe, en el acceso al puente sobre el río Salado. También el puente carretero que une Santa Fe con el área urbana de Santa Tomé se veía cortado por un piquete de pobladores para impedir el tránsito pesado. Sólo pasaban autos particulares y colectivos de menor porte.
• Al promediar la tarde, con un río que avanzaba a un promedio de cien metros cada treinta minutos, una cuarta parte de la ciudad literalmente formaba parte del cauce del Salado. Cientos de santafesinos permanecían en los techos con el agua a la cintura esperando ser rescatados. Muchos de ellos, como si el agua ya los hubiese despojado de todo, afrontaban la posibilidad cierta de ser arrastrados por la corriente.
• La ciudad entera, sufría cortes de energía eléctrica, al quedar bajo el agua, fuera de servicio, la central Santa Fe Oeste.
• A medida que pasaban las horas, las radios emitían pedidos desesperados de auxilio de quienes desde las alturas de sus viviendas, en la mayoría de los casos con muchos niños, comenzaban a experimentar el pánico en medio de la creciente oscuridad, que se sumaba a la extenuación, el frío y el hambre.
• Al anochecer el agua que ya se había apoderado de toda la zona norte y oeste de la ciudad, llegaba a la Avenida Freyre, dejaba bajo un gélido mar oscuro al barrio Chalet, en el extremo sur del cordón oeste y entraba en el Fonavi Centenario detrás del estadio del club Colón, donde residen unas 15 mil personas.
• Entrada la noche, el Salado cobraba su primera víctima. Un hombre murió ahogado en el barrio Chalet. Su canoa se dio vuelta y su cuerpo fue arrastrado por las aguas. A partir de ese momento Santa Fe supo que además de casas, muebles, autos y animales, el agua también se llevaría vidas.

UNA CIUDAD BAJO EL AGUA
Miércoles 30/04/2003

Desde muy temprano embarcaciones de particulares, de la Prefectura y del Ejército, continuaban con el rescate de santafesinos que continuaban esperando ayuda, sobre los techos de sus casas.
• Por la mañana la situación se tornaba aún más crítica. El agua avanzaba por el extremo sur de la ciudad e ingresaba por el sureste hacia el microcentro. Llegaba hasta metros de la calle San Martín, peatonal santafesina.
• En vehículos sólo se podía llegar hasta General López y Saavedra.
• La ciudad, más allá de la presencia inquietante y amenazadora del Salado, vivía momentos dramáticos. El clima de tragedia se reflejaba en los rostros de cada uno de los vecinos que perdieron todo.
• Sobre el mediodía el agua cubría parte del casco histórico de la ciudad. Ubicado en el extremo sureste de Santa Fe, en él se sitúa el centro administrativo y varios edificios del poder ejecutivo provincial. El desborde del lago del Parque del Sur convirtía a ese sector en un río que corría incesantemente hacia el centro comercial santafesino.
• En el área que bordea al Parque del Sur, el club Náutico El Quilla quedaba sumergido, al igual que el Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CARD) y el club Ateneo Inmaculada también tenía agua.
• En la calle 25 de Mayo se observaba a numerosos vecinos acarreando bolsas de arena, destapando alcantarillas para que el agua escurra, yendo y viniendo con bultos de ropa, colchones y muebles.
• Cada lancha que volvía de las calles convertidas en ríos traía vecinos con sus rostros desesperados, todos repetían lo mismo: "Todavía quedan muchos más adentro".
• Los encargados del operativo de rescate no podían informar con certeza cuántas personas continuaban esperando la ayuda. "Trabajamos toda la noche. No tenemos mayores precisiones. Seguiremos sacando gente", comentaban efectivos del Ejército, que parecían no creer lo que se presentaba delante de sus ojos.
• En el norte de la ciudad, la situación no parecía menos complicada. El agua seguía corriendo por las calles de la ciudad hacia el este hasta la avenida Facundo Zuviría. En numerosos puntos, el agua surgía por las bocas de tormenta. La mayoría de las arterias principales de la zona norte, salvo Aristóbulo del Valle que estaba libre al tránsito hasta la altura del 9500, sólo podían ser transitadas por tramos.
• La situación en los hospitales públicos era controlada pero no dejaba de ser preocupante. Los internados en el Hospital de Niños, que había sido totalmente evacuado, fueron distribuidos entre los hospitales Cullen e Iturraspe, el sanatorio Americano y la clínica de Nefrología. Los médicos del Hospital Cullen informaban que la mayoría de los pacientes allí asistidos llegaban con un estado de hipotermia aguda provocado por el frío y las ropas mojadas. El Hospital Iturraspe no había sido evacuado, porque hasta el momento sólo se habían inundado los sótanos, pero se habían efectuado algunos cambios de salas.
• A partir de las últimas horas de la tarde comenzaban a abrirse brechas con máquinas retroexcavadoras y con explosivos, en avenida Mar Argentino. Se pretendía así, escurrir las aguas que habían ingresado al casco urbano y la avenida actuaba ya no como protección, sino como dique de contención
• El ministro de Obras Públicas de la provincia, Edgardo Berli, explicaba que el objetivo era revertir el fenómeno que se observaba con un nivel de agua mayor dentro de la ciudad que en el río Salado.

   
 
   

Con motivo de las inundaciones en la pcia. de Santa Fé, el SAR, fue convocado a con el objeto de poder trasladarse a la ciudad, a fin de contribuir a las tareas de rescate que allí se desarrollaban.
Basado en la solicitud, y en los informes recibidos, se convocó al comité de emergencia del a fin de evaluar la viabilidad de la misión.
Una vez definido el mismo, se solicito a la FUERZA AEREA ARGENTINA, el traslado del personal hacia la zona afectada.
El mismo se realizaría en un HERCULES C-130 en la 1ra. Brigada Aérea del Palomar, en la que previo al embarque nos despediría en persona el Comodoro Luís Paris, Jefe de la misma.
Un vez en vuelo y siendo parte del pasaje el Brigadier My. (R) Héctor Destri gestionó desde la aeronave, que prepararan para el aterrizaje un móvil a los efectos de agilizar nuestro traslado a la zona afectada.
Luego del mismo y haciendo arribo a las 0950hs, fuimos trasladados por personal de la fuerza, a la ciudad de Santa Fé, al Centro de Comando de Desastre, donde fuimos afectados a operar en las tareas de rescate a la PNA Prefectura Naval Argentina, cita en Dique Uno.
Ya en las instalaciones de PNA el personal desplegó su material y nos pusimos inmediatamente a ordenes de la PNA, para lo cual se nos incorporo a una Sección de buzos, con los cuales se traslado el personal con sus camiones a las inmediaciones de la cancha del club Colón (San Lorenzo y J. J. Paso) para efectuar los patrullajes correspondientes en botes afectados a tal fin.
El día 02 continuamos operando con los buzos en los sectores del cementerio (López y Planes y Perón) durante toda la jornada.
El día de 03 se montó un dispositivo de campaña en las inmediaciones del hospital de niños (Barrio Santa Rosa de Lima), desde el cual se realizaron innumerables patrullajes durante todo el día, mediante una de nuestras secciones, mientas que una segunda, permanecía en tierra, contribuyendo con personal de Ejercito Argentino, repartiendo alimentos y asistiendo a las victimas que con distintos cuadros se presentaban a los fines recibir asistencia.
Cabe destacar que a las 1800hs, se replegaba todo el dispositivo dispuesto por bomberos, Ejercito, entidades de ayuda comunitaria etc, dadas la inseguridad reinante por las noches, en tanto que nuestro personal, quedaba apostado junto al personal de la PNA las 2300hs, a los fines de poder prestar asistencia tanto a las personas que quedaban en los techos, como a personal de seguridad que pudiera ser herido en un enfrentamiento.
Cabe destacar, que luego de las 2300hs. El personal era replegado pero manteniendo un enlace permanente con PNA para acudir ante cualquier requerimiento.
El día 04 y dadas las obligaciones laborales de todo el personal, dada su condición de Voluntarios, se decide el retorno a Buenos Aires, siendo trasladados por personal de PNA hasta la 2da. Brigada Aérea situada en la ciudad de Paraná, Entre Ríos, para ser re-embarcados en otro carguero C-130 HERCULES que decolaría a las 1330hs. para arribar a la 1ra. Brigada Aérea del Palomar a las 1400hs aproximadamente.
Es de destacar, que personal fue recibido en nuestra Base de operaciones con una formación integrada por el resto del personal del cuerpo activo qué no pudo viajar, por los Cadetes y por el Cuerpo de la Reserva en una emotiva ceremonia la que el personal les daba la bienvenida.