Nuestro personal en una de las patrullas en las defensas, junto a las bombas de achique.
   
Resistencia es la capital de la Provincia del Chaco.
Está ubicada al sudeste de la provincia y en la parte nordeste del departamento San Fernando, del cual es su cabecera y tiene una población de 359.590 habitantes
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A medida que se acerca el pico de la crecida del río Paraná, se intensifica el refuerzo de las defensas en las principales ciudades costeras. Ayer, las autoridades de Resistencia y de Goya dieron informes sobre el plan de evacuación de ambas ciudades, las más amenazadas. El gobernador del Chaco, el radical Angel Rozas, dijo que es preventivo y no porque sospechen que va a haber contingencias graves, pero si se dieran circunstancias distintas, debemos saber cómo nos vamos a comportar cada uno y de manera colectiva. Dijo también que el plan es para evacuar, llegado el caso, sin pánico y evitando riesgos extremos.

El gobierno chaqueño prevee la evacuación de cien mil habitantes y estima que otros 80.000 se autoevacuarán. A los eventuales 100.000 evacuados los ubicarón en carpas, levantadas a ambos costados de la ruta 16, en una zona de 40 hectáres a 7 kilómetros de la ciudad.Están dispuestos 100 camiones y otros 120 vehículos, además de trenes y 7 helicópteros. Si se llega a la evacuación masiva, trabajarán 600 policías, 100 gendarmes y 60 efectivos de Prefectura. A los enfermos internados en hospitales los llevarán a clínicas privadas de otras ciudades de la provincia. Los casos graves serán derivados a hospitales de Presidencia Roque Saénz Peña y Corrientes. El plan recomienda a la gente las medidas a tomar en el momento de la evacuación: llevar los documentos personales, escrituras, contratos y otros papeles de valor, medicamentos de uso diario y una muda de ropa. También da 19 puntos de concentración en la ciudad de Resistencia, donde deberán esperar, en calma, que los pasen a buscar. Para quienes posean autos, el plan da vías de escape, que son las principales avenidas y rutas de circunvalación. También dice que los pobladores deberán tener a mano una radio portótil para estar informados y una linterna. En Goya, el intendente Víctor Balestra, del partido autonomista, dijo que habrá tres corredores de evacuación: para autos particulares, peatones y vehículos oficiales, que trasladarán a mujeres, niños y ancianos. Los 70.000 habitantes de Goya serían ubicados en Villa Carolina, a 15 kilómetros.Crecida de los ríosEn todo el Litoral continúan subiendo los ríos, y ya son más de 98.600 las personas que abandonaron sus viviendas.En la capital chaqueña, el Paraná llegó casi a los 8 metros, que es la altura de la primera línea de defensa de Resistencia en Puerto Barranqueras. A 200 metros tierra adentro comenzaron las tareas para levantar una segunda línea de defensa, por si el Paraná alcanzara los 9 metros.Según Oscar Bonfanti, presidente de la Administración Provincial del Agua, eso podría ocurrir entre junio y julio. La lluvia que caiga en el sur del Brasil será lo que decida una evacuación masiva. Si el río subiera hasta 50 metros en Iguazú, la onda llegaría 5 días después a Barranqueras por encima de los 9 metros, lo que daría tiempo a evacuar la ciudad. La ausencia de lluvias permitió una mejoría en el interior del Chaco, donde se perdió la cosecha de algodón y hubo gran mortandad de ganado. Ya se hace sentir la falta de trabajo, y numerosos productores, con respaldo de entidades y funcionarios, elaboraron un documento para solicitar al Gobierno nacional subsidios por 193 millones de pesos, para afrontar la nueva campaña agrícola y tener medios de subsistencia.En la ciudad correntina de Goya, la Junta de Defensa Civil informó a 40 dirigentes vecinales los lineamientos del plan de autoevacuación. No obstante se resolvió elevar las defensas a 8,50 metros, medio metro más de lo previsto. Técnicos estadounidenses. Sin embargo, el gobernador de Corrientes, Pedro Braillard Poccard, aseguró a Clarín que existe optimismo entre las autoridades respecto de que no será necesaria la evacuación masiva de Goya. Sin embargo, mucha gente ya sacó los muebles de sus casas para que la eventual llegada del agua no los arruine.Hoy serán reubicadas, en un predio de la Sociedad Rural, unas 800 personas que se habían autoevacuado e instalado sobre una calle de la zona del puerto.Poccard recibió ayer a expertos en temas ambientales enviados por la Embajada de los Estados Unidos, cuya función será la de elaborar un informe sobre la situación y elevarlo al gobierno de ese país, para después dar una respuesta que -dijo el gobernador- creo va a ser rápida.Ayer, las compuertas de Yacyretá arrojaron 38.500 metros cúbicos por segundo, acorde con el caudal que ingresa. Las aguas ya alcanzaron la cota de 80 metros sobre el nivel del mar, apenas 3 metros menos de la capacidad máxima.
Fuente diario Clarín 1998

 
   

Ya habiendo retornado a Buenos Aires, luego de la misión a Corrientes, se produjeron profundos análisis sobre la misión, sobre lo actuado, y sin duda, Corrientes marcaría un giro definitivo en la misión que marcaría el futuro del accionar del SAR. Pero entre la vuelta al trabajo, la recuperación del equipo nos enteramos que el niño seguía haciendo de las suyas y esta vez, Resistencia, en la pcia. de Chaco, en el norte Argentino.
Se encontraba rodeada de agua, ya que posee defensas que la protegen de las crecidas, pero, en este caso, la represa Yacreta, se encontraba a limite de su capacidad y debería obligatoriamente, abrir veinte de sus cuarenta compuertas, liberando 36.000m3 de agua por segundo, lo que representaría poner al limite máximo a las defensas , y se calculaba que agua llegaría a ese limite, lo cual no podía prever es si estas resistirían, si los pronósticos serían del todo acertados, o lo peor, la naturaleza nos jugara otra mala pasada.
Lo concreto, es que mientras la ciudad de Corrientes sin defensas perimetrales se había inundado paulatinamente, el casco del Gran Resistencia, permanecía sin agua, pero rodeado por ella, o sea, las defensas la protegían, pero en todo su perímetro exterior el agua seguía subiendo y Yacireta liberando.

Planteado el escenario nuevamente fuimos convocados por la casa de la provincia y trasladados rápidamente a Resistencia para participar de una potencial evacuación de nada mas y nada menos que de 250.000 personas… pero eso no era todo, se debería hacer en no mas de doce horas, que es el tiempo máximo que dispondríamos si una brecha se producía ya que para ese entonces toda la ciudad quedaría con un mts. de agua como mínimo.

La zona mas débil era la zona sur del casco, ya que al estar en las inmediaciones del aeropuerto, este quedaría afectado rápidamente quedando fuera de servicio su repetidora, que de hecho estaba en la zona mas baja; asimismo había gran cantidad de centros de evacuados que estaban ubicados tras las defensas, por lo que si se habrían brechas de agua, tendríamos que evacuarlos rápidamente.
Para toda esta mega evacuación, disponíamos de novecientos efectivos de personal de la policía provincia y personal de distintas fuerzas de seguridad, pero considerando lo que eran residentes de la ciudad, se considero que trescientos de ellos, no participarían, ya que estarían afectados, a la evacuación de sus propias familias, por lo que solo quedábamos seiscientos nueve efectivos, incluyéndonos. En fin, todo muy complejo.

A nuestro arribo, se nos dio albergue en la escuela de cadetes de la policía provincial, desalojaron una de las cuadras y hicimos base junto a otro grupo de rescate G.R.E.C de Ituzaingo, pcia. de Bs. As.

Si bien la evacuación nunca llego a realizarse, se repartieron miles de diarios con las indicaciones para una eventual evacuación, especificando los corredores de salida, y consideraciones referidas a una inundación; eran muy claros y muy completos, los había por donde se estuviere y eran gratuitos.

Diariamente salíamos a revisar las defensas, pero el eterno problema era la falta de presupuesto para combustible de los móviles, con lo que muchas veces, no se podrían realizar las misiones previstas.

Con la baja del caudal del río Paraná lentamente volvió la tranquilidad y el cese de la alerta, con lo cual retornamos a nuestros hogares, para continuar trabajando en los futuros escenarios que el SAR debería enfrentar.