Una de las asistentes sociales, realizando el relevamiento sobre familias, damnificados, y necesidades. Detrás nuestro personal patrullando.
   

La localidad de Guernica se encuentra en la provincia de Buenos Aires, a 40 Km. al sur de la Ciudad de Buenos Aires. Se ubica en el Partido de Presidente Perón

 
 
   
 

Para algunos fueron apenas diez minutos. Para otros, una eternidad. Con la fuerza de un tornado, el viento, que sopló a más de 120 kilómetros por hora, castigó con furia una franja del Gran Buenos Aires, ayer a la madrugada, y se ensañó, otra vez, con los más pobres. Arrancó árboles de cuajo, hizo volar techos, retorció chapas hasta dejarlas colgadas como barriletes de los cables de la luz y hasta derrumbó paredes de ladrillo. Mató a cinco personas, entre ellas, tres chicos de cinco años, cuyos destinos quedaron unidos por la tragedia: fueron aplastados por árboles que cayeron sobre sus casas, cuando dormían. El tendal de árboles caídos, de chapas arrugadas como papel y de más de dos mil viviendas destruidas dan la idea de un poblado arrasado por un bombardeo. El epicentro, otra vez, estuvo en Guernica: el hospital tuvo que ser completamente evacuado después de que los pacientes internados en terapia intensiva quedaran a la intemperie, tras la voladura de chapas y el derrumbe del cielorraso. La destrucción de un criadero de serpientes venenosas le agregó un toque apocalíptico a la tragedia: 60 yararás y cascabel se fugaron, de las cuales pudieron ser atrapadas 52. Los evacuados suman 1500, pero los autoevacuados alcanzan una cifra imposible de calcular. El gobernador Carlos Ruckauf estuvo en la zona y prometió ayuda, pero a la tarde, muchos vecinos no habían recibido la menor asistencia y en barrios de Glew y Guernica los damnificados cortaron calles y rutas para reclamar chapas, colchones y agua potable.
Fuente diario Página 12

   
 
   

Con motivo de producirse dos tornados en quince días en la localidad de Guernica, el 02 de enero de 2001 nos trasladamos a la localidad afectada llegando en horas de la noche. Allí fuimos recibidos en la municipalidad y rápidamente traslados al COE que se había montado en el mismo edificio.
Junto a personal del Ejercito y la Policía bonaerense, se comenzaron a trazar los planes de acción. Así fue como nos designaron la primer misión para la mañana siguiente.
Esta noche cenamos en el COE con personal de la municipalidad y luego fuimos a descansar.
Nuestro alojamiento, era en una sala de conferencias, que si bien estaba muy bien equipada, es lógico que no tenía ni una sola cama, por lo que la moraleja es que era todo muy bonito, pero dormíamos en el piso.
Así comenzó la primer jornada, se hizo un repaso amplio sobre el tema de ofideos, ya que había sesenta serpientes que se habían escapado de un serpentario al volarse los techos de este, y los riesgos eran, no solo para nuestro personal, sino también implicaban la asistencia de algún damnificado.
Se constituyo un convoy compuesto por camiones con suministros, vehículos con asistentes sociales, socorristas, y policías que estaba compuesto por no menos de 8 móviles que se desplazaban por todo el municipio, llevando desde chapas y tirantes.
Los reclamos eran los tipitos de este tipo de circunstancias; la población no pude comprender la necesidad de los tiempos para obtener chapas, y otros materiales, por lo cual algunos estaban muy alterados. La realidad era que estaban agotados los stocks de chapas y estaba llegando entre hoy y mañana una partida desde la localidad de La Plata, pero le gente a la intemperie poco podía entender de paciencia, habían perdido todo en muchos casos, y no era solo sus casa, todo el municipio estaba afectado, ya sea directa o indirectamente, por lo que como siempre en estos casos, nada es suficiente.
Nuestra misión de cada día, era asistir a los damnificados y participar con los convoy de distribución.
Realmente se hizo un gran trabajo por parte de la provincia y desde el municipio. Nosotros vimos a las autoridades estar al pie de los camiones a las 0600hs, despachando elementos y de hecho en esas unidades salíamos nosotros.
A diario y primera hora del mañana ka diputada Mabel Müller coordinaba y dirigía en persona y en el playón de la municipalidad el movimiento de camiones y suministros.
Es de destacar el hecho que llegaron unidades de la policía bonaerense desde la localidad de Junín para colaborar.